Esto es algo que muchas mujeres desean…

Atiende, que esto puede interesarte. Pero atiende de verdad.

Hablo de mística y espiritualidad femeninas.

Podría decirte que hablo de mística y espiritualidad femeninas, pero en realidad hablo de comprenderte mejor por dentro y llenar tu vida de gozo y contento. 

También hablo de deshacerte de las ideas locas que te llevan a perder la cordura, el sueño y la confianza en ti misma. 

Y de darte cuenta de que no hay nada mal en ti que tengas que disimular, esconder ni mucho menos arreglar. No eres un cacharro estropeado. 

También hablo de deseo, de pasiones, del cuerpo, de sentir y de Amor, que es básicamente lo mismo. 

Y sobre todo hablo de cómo conectar con lo que sientes y vivir según te salga de la fuente de la creación, sin que te determine lo que otros digan o piensen de ti. Ni tu padre, ni tu madre, ni tu hermana, ni tu jefa, ni el vecino del quinto. Ni siquiera tú misma. 

Esto es algo que muchas mujeres desean. Sospecho que es porque no lo hacen. Quizás tienen miedo de que digan que son unas egoístas que sólo piensan en ellas. También de sentirse rechazadas, incomprendidas o de que las manden a la hoguera si se muestran como son realmente.

Entonces. 

Si aún estás aquí pese a no entender bien de qué va esto, puedes cerrar la página. También puedes apuntarte a mi lista de difusión, que llamo «la listísima» y descargar un e-book con un ejercicio para dejar atrás lo que te constriñe por dentro y llenar tu vida de gozo y contento.

Pensamientos en bucle, emociones y sensaciones desagradables, reacciones, apegos, dudas, inseguridades… son algunas cosas que puedes atravesar con este ejercicio. 

Ojo que no es cualquier cosa. Es lo que hacía una joven mística en un campo de concentración para no dejarse absorber por esa situación de mierda. Si a ella le servía, imagínate si no te puede ayudar a ti en los problemas del día a día. 

Te aviso de que no es un ritual mágico. Parece magia, pero no lo es. Es algo que puedes hacer mientras estás en la cola del supermercado sin que nadie se dé cuenta. Tampoco es rezar el padre nuestro.  

Después de recibir el e-book, te colmaré de e-mails.

Uno cada día.

Un día detrás de otro.

Así hasta que te apuntes a mi escuela o te caiga mal o me envidies o te inspire o te des de baja o te quedes leyendo. Me gusta que las mujeres lean. 

Este es el trato.

Pero antes de que te apuntes, pregúntate si aceptarías consejos de una joven mística desde un campo de concentración.

Te lo pregunto porque cuando entras en mi lista, que es la listísima, recibes de regalo un ebook que incluye:

  • Lo que hacía una joven para sentir contento en los momentos más duros y difíciles de su vida. 
  • Es un ejercicio muy simple. Un ejercicio que cuando lo descubras quizás te den ganas de dejar de leer y ponerte a hacerlo al instante.

  • Verás ejemplos para ponerlo en práctica en distintos momentos del día. Lo que funciona de verdad debe poder hacerse en cualquier momento.

  • Y lo más importante… En 5 minutos podrás aumentar el gozo y el contento en tu vida. Si implementas lo que te voy a contar, claro.

Si te interesa, viene de regalo en el mismo e-book de la joven mística.

Suscribirse es gratis. Darse de baja, también, pero para eso antes tienes que apuntarte.

Esto es algo que muchas mujeres desean…

Atiende, que esto puede interesarte. Pero atiende de verdad.

Hablo de mística y espiritualidad femeninas.

Podría decirte que hablo de mística y espiritualidad femeninas, pero en realidad hablo de comprenderte mejor por dentro y llenar tu vida de gozo y contento. 

También hablo de deshacerte de las ideas locas que te llevan a perder la cordura, el sueño y la confianza en ti misma. 

Y de darte cuenta de que no hay nada mal en ti que tengas que disimular, esconder ni mucho menos arreglar. No eres un cacharro estropeado. 

También hablo de deseo, de pasiones, del cuerpo, de sentir y de Amor, que es básicamente lo mismo. 

Y sobre todo hablo de cómo conectar con lo que sientes y vivir según te salga de la fuente de la creación sin que te determine lo que otros digan y piensen de ti. Ni tu padre, ni tu madre, ni tu hermana, ni tu jefa, ni el vecino del quinto. Ni siquiera tú misma.

Esto es algo que muchas mujeres desean. Sospecho que es porque no lo hacen. Quizás tienen miedo de que digan que son unas egoístas que sólo piensan en ellas. También de sentirse rechazadas, incomprendidas o de que las manden a la hoguera si se muestran como son realmente.

Entonces. 

Si aún estás aquí pese a no entender bien de qué va esto, puedes cerrar la página. También puedes descargar un e-book con un ejercicio dejar atrás lo que te constriñe por dentro y llenar tu vida de gozo y contento.

Pensamientos en bucle, emociones y sensaciones desagradables, reacciones, apegos, dudas, inseguridades… son algunas cosas que puedes atravesar con este ejercicio. 

Ojo que no es cualquier cosa. Es lo que hacía una joven iluminada en un campo de concentración para no dejarse absorber por esa situación de mierda. Si a ella le servía, imagínate si no te puede ayudar a ti en los problemas del día a día. 

Te aviso de que no es un ritual mágico. Es algo que puedes hacer mientras estás en la cola del supermercado sin que nadie se dé cuenta. Tampoco es rezar el padre nuestro.  

Después de recibir el e-book, te colmaré de e-mails.

Uno cada día.

Un día detrás de otro.

Así hasta que te apuntes a mis cursos o te caiga mal por pesada o me envidies o te inspire o te des de baja o te quedes leyendo. Me gusta que las mujeres lean. 

Este es el trato.

Pero antes de que te apuntes, pregúntate si aceptarías consejos de gozo y contento de una joven desde un concentración.

Te lo pregunto porque cuando entras en mi lista, que es la listísima, recibes de regalo un ebook que incluye:

  • Lo que hacía una joven para sentir contento en los momentos más  duros y difíciles de su vida. 
  • Es un ejercicio muy simple. Un ejercicio que cuando lo descubras quizás te den ganas de dejar de leer y ponerte a hacerlo al instante.

  • Verás ejemplos para ponerlo en práctica en distintos momentos del día. Lo que funciona de verdad debe poder hacerse en cualquier momento.

  • Y lo más importante… En 5 minutos podrás aumentar el gozo y el contento en tu vida. Si implementas lo que te voy a contar, claro.

Si te interesa, viene de regalo en el mismo e-book de la joven iluminada.

Suscribirse es gratis. Darse de baja, también, pero para eso antes tienes que apuntarte.

Esto es algo que muchas mujeres desean…

Atiende, que esto puede interesarte. Pero atiende de verdad.

Hablo de mística y espiritualidad femenina.

Podría decirte que hablo de mística y espiritualidad femeninas, pero en realidad hablo de comprenderte mejor por dentro y llenar tu vida de gozo y contento. 

También hablo de cómo deshacerte de las ideas locas que te llevan a perder la cordura, el sueño y la confianza en ti misma. 

Y de darte cuenta de que no hay nada mal en ti que tengas que disimular, esconder ni mucho menos arreglar. No eres un cacharro estropeado. 

También hablo de deseo, de pasiones, del cuerpo, de sentir y de Amor, que es básicamente lo mismo. 

Y sobre todo hablo de cómo conectar con lo que sientes y vivir según te salga de la fuente de la creación sin que te determine lo que otros digan y piensen de ti. Ni tu padre, ni tu madre, ni tu hermana, ni tu jefa, ni el vecino del quinto. Ni siquiera tú misma.

Esto es algo que muchas mujeres desean. Sospecho que es porque no lo hacen. Quizás tienen miedo de que digan que son unas egoístas que sólo piensan en ellas. También de sentirse rechazadas, incomprendidas o de que las manden a la hoguera si se muestran como son realmente.

Entonces. 

Si aún estás aquí pese a no entender bien de qué va esto, puedes cerrar la página. También puedes descargar un e-book con un ejercicio para dejar atrás lo que te constriñe por dentro y llenar tu vida de gozo y contento. 

Pensamientos en bucle, emociones y sensaciones desagradables, reacciones, apegos, dudas, inseguridades… son algunas cosas que puedes atravesar con este ejercicio. 

Ojo que no es cualquier cosa. Es lo que hacía una joven mística en un campo de concentración para no dejarse absorber por esa situación de mierda. Si a ella le servía, imagínate si no te puede ayudar a ti en los problemas del día a día. 

Te aviso de que no es un ritual mágico. Parece magia, pero no lo es. Es algo que puedes hacer mientras estás en la cola del supermercado sin que nadie se dé cuenta. Tampoco es rezar el padre nuestro.  

Después de recibir el e-book, te colmaré de e-mails.

Uno cada día.

Un día detrás de otro.

Así hasta que te apuntes a mi escuela o te caiga mal por pesada o me envidies o te inspire o te des de baja o te quedes leyendo. Me gusta que las mujeres lean. 

Este es el trato.

Pero antes de que te apuntes, pregúntate si aceptarías consejos de gozo y contento de una joven desde un campo de concentración.

Te lo pregunto porque cuando entras en mi lista, que es la listísima, recibes de regalo un ebook que incluye:

  • Lo que hacía una joven para sentir contento en los momentos más duros y difíciles de su vida. 
  • Es un ejercicio muy simple. Un ejercicio que cuando lo descubras quizás te den ganas de dejar de leer y ponerte a hacerlo al instante.

  • Verás ejemplos para ponerlo en práctica en distintos momentos del día. Lo que funciona de verdad debe poder hacerse en cualquier momento.

  • Y lo más importante… En 5 minutos podrás aumentar el gozo y el contento en tu vida. Si implementas lo que te voy a contar, claro.

Si te interesa, viene de regalo en el mismo e-book de la joven mística.

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Esto es lo que dicen algunas mujeres de mis cartas diarias.
Hablan incluso de pagar por ellas pero yo que tú no les haría caso, son sólo una panda de locas.  

Es increíble cómo cada vez que leo tus cartas, hablas de cosas que se me están moviendo por dentro esos días. Pareciera que las escribes para mí.

Rocío Jiménez.

Me encanta leerte, aprender, dejarme sorprender, reír, emocionarme de ternura, dolor o rabia a veces… Me fascina descubrir que hay tanto, que ha habido siempre «otra» manera, que las mujeres hemos estado (como era de esperar) y que estamos, aunque no nos lo hayan contado; que está esa grandeza y presencia de la que hablas y me emociona una mezcla de compasión, alegría sosegada, derretimiento por dentro, confirmación y esperanza… ufff, y es mucho más de lo que te digo. Es una pasada.
 
Y podría seguir, pero bueno, creo que de momento está bien. Iba a reventar si no te lo decía 😀 Ya me he quedado a gusto. 
 
Belén Torres.

Hola Vanessa, sólo decir que me has hecho reír cuando llevo una mañana a ratos del revés. Siempre he echado en falta la risa en estas cosas de vuelta a lo femenino por las que me he asomado, que son múltiples y variadas hasta la fecha. Así que gracias, gracias y gracias. La risa es muchas veces para mi la llave del gozo.

Mónica Mosso Bel

Cada día espero tu carta como agua de mayo, y la leo con toda la presencia. Es mi pausa y mi momento. Un abrazo grande y muchas gracias por cada carta de cada día.

Maribel Rojas

Cada vez que veo una de tus cartas, la leo y me parece que estoy contigo y muchas mujeres tomando café, en ese momento álgido de una reunión donde la energía del ambiente es puro Amor. 

Maite Vidal

En este mundo digital encontrar tus palabras analógicas es un verdadero alivio.

Conchi Marín Lara.

 

Gracias por tus cartas, Vanessa, son para mí como un soplo de aire fresco en verano.

Olga Ibáñez

Hace meses que recibo tus cartas. Me encantan, me abren a nuevos entendimientos y como yo trabajo con mujeres es maravilloso leerte.
 
Quiero agradecerte mucho tu trabajo de investigación tan profundo sobre la sabiduría femenina. Sin duda, un programa creado por una mujer y basado en mujeres marca una gran diferencia. 
 
Sara Cobos.

Tus cartas me dibujan una sonrisa en la cara. Cuando leo en el remite Nesa Vira, la risa me sale sola.

Inés González Varo

Vanessa, eres una reina maga cada día, con cada carta, o por lo menos yo te leo con la misma ilusión con la que abro el regalo de Reyes. Cada vez que voy al correo y veo un mensaje tuyo, mi cuerpo se alegra y hace palmas por dentro, porque siempre me traes algo nuevo, interesante y que no lo puedo encontrar en ninguna tienda. Gracias de nuevo.

María Luisa Reyes

Aprovecho la ocasión para agradecer tu puesta al servicio de una manera tan diferente y real. Tus cartas me hacen sonreír y caer en presente. Gracias por Ser y Estar. 
 
Esencialmente Eva 

Te agradezco profundamente todas las cartas que envías, son un regalo diario.
Es algo que pagaría por seguir recibiendo. No me importaría pagar una cuota mensual por recibir lo que escribes igual que lo estás haciendo ahora, pero con una aportación económica.

Isabel López

Esto es lo que dicen algunas mujeres de mis cartas diarias.
Hablan incluso de pagar por ellas pero yo que tú no les haría caso, son sólo una panda de locas.

Es increíble cómo cada vez que leo tus cartas, hablas de cosas que se me están moviendo por dentro esos días. Pareciera que las escribes para mí.

Rocío Jiménez.

Me encanta leerte, aprender, dejarme sorprender, reír, emocionarme de ternura, dolor o rabia a veces… Me fascina descubrir que hay tanto, que ha habido siempre «otra» manera, que las mujeres hemos estado (como era de esperar) y que estamos, aunque no nos lo hayan contado; que está esa grandeza y presencia de la que hablas y me emociona una mezcla de compasión, alegría sosegada, derretimiento por dentro, confirmación y esperanza… ufff, y es mucho más de lo que te digo. Es una pasada.
 
Y podría seguir, pero bueno, creo que de momento está bien. Iba a reventar si no te lo decía 😀 Ya me he quedado a gusto. 
 
Belén Torres.

Hola Vanessa, sólo decir que me has hecho reír cuando llevo una mañana a ratos del revés. Siempre he echado en falta la risa en estas cosas de vuelta a lo femenino por las que me he asomado, que son múltiples y variadas hasta la fecha. Así que gracias, gracias y gracias. La risa es muchas veces para mi la llave del gozo.

Mónica Mosso Bel

Cada día espero tu carta como agua de mayo, y la leo con toda la presencia. Es mi pausa y mi momento. Un abrazo grande y muchas gracias por cada carta de cada día.

Maribel Rojas

Cada vez que veo una de tus cartas, la leo y me parece que estoy contigo y muchas mujeres tomando café, en ese momento álgido de una reunión donde la energía del ambiente es puro Amor. 

Maite Vidal

En este mundo digital encontrar tus palabras analógicas es un verdadero alivio.

Conchi Marín Lara.

 

Gracias por tus cartas, Vanessa, son para mí como un soplo de aire fresco en verano.

Olga Ibáñez

Hace meses que recibo tus cartas. Me encantan, me abren a nuevos entendimientos y como yo trabajo con mujeres es maravilloso leerte.
 
Quiero agradecerte mucho tu trabajo de investigación tan profundo sobre la sabiduría femenina. Sin duda, un programa creado por una mujer y basado en mujeres marca una gran diferencia. 
 
Sara Cobos.

Tus cartas me dibujan una sonrisa en la cara. Cuando leo en el remite Nesa Vira, la risa me sale sola.

Inés González Varo

Vanessa, eres una reina maga cada día, con cada carta, o por lo menos yo te leo con la misma ilusión con la que abro el regalo de Reyes. Cada vez que voy al correo y veo un mensaje tuyo, mi cuerpo se alegra y hace palmas por dentro, porque siempre me traes algo nuevo, interesante y que no lo puedo encontrar en ninguna tienda. Gracias de nuevo.

María Luisa Reyes

Aprovecho la ocasión para agradecer tu puesta al servicio de una manera tan diferente y real. Tus cartas me hacen sonreír y caer en presente. Gracias por Ser y Estar. 
 
Esencialmente Eva 

Te agradezco profundamente todas las cartas que envías, son un regalo diario.
Es algo que pagaría por seguir recibiendo. No me importaría pagar una cuota mensual por recibir lo que escribes igual que lo estás haciendo ahora, pero con una aportación económica.

Isabel López

Esto es lo que dicen algunas mujeres de mis cartas diarias.
Hablan incluso de pagar por ellas pero yo que tú no les haría caso, son sólo una panda de locas.

Es increíble cómo cada vez que leo tus cartas, hablas de cosas que se me están moviendo por dentro esos días. Pareciera que las escribes para mí.

Rocío Jiménez.

Me encanta leerte, aprender, dejarme sorprender, reír, emocionarme de ternura, dolor o rabia a veces… Me fascina descubrir que hay tanto, que ha habido siempre «otra» manera, que las mujeres hemos estado (como era de esperar) y que estamos, aunque no nos lo hayan contado; que está esa grandeza y presencia de la que hablas y me emociona una mezcla de compasión, alegría sosegada, derretimiento por dentro, confirmación y esperanza… ufff, y es mucho más de lo que te digo. Es una pasada.
 
Y podría seguir, pero bueno, creo que de momento está bien. Iba a reventar si no te lo decía 😀 Ya me he quedado a gusto. 
 
Belén Torres.

Hola Vanessa, sólo decir que me has hecho reír cuando llevo una mañana a ratos del revés. Siempre he echado en falta la risa en estas cosas de vuelta a lo femenino por las que me he asomado, que son múltiples y variadas hasta la fecha. Así que gracias, gracias y gracias. La risa es muchas veces para mi la llave del gozo.

Mónica Mosso Bel

Cada día espero tu carta como agua de mayo, y la leo con toda la presencia. Es mi pausa y mi momento. Un abrazo grande y muchas gracias por cada carta de cada día.

Maribel Rojas

Cada vez que veo una de tus cartas, la leo y me parece que estoy contigo y muchas mujeres tomando café, en ese momento álgido de una reunión donde la energía del ambiente es puro Amor. 

Maite Vidal

En este mundo digital encontrar tus palabras analógicas es un verdadero alivio.

Conchi Marín Lara.

 

Gracias por tus cartas, Vanessa, son para mí como un soplo de aire fresco en verano.

Olga Ibáñez

Hace meses que recibo tus cartas. Me encantan, me abren a nuevos entendimientos y como yo trabajo con mujeres es maravilloso leerte.
 
Quiero agradecerte mucho tu trabajo de investigación tan profundo sobre la sabiduría femenina. Sin duda, un programa creado por una mujer y basado en mujeres marca una gran diferencia. 
 
Sara Cobos.

Tus cartas me dibujan una sonrisa en la cara. Cuando leo en el remite Nesa Vira, la risa me sale sola.

Inés González Varo

Vanessa, eres una reina maga cada día, con cada carta, o por lo menos yo te leo con la misma ilusión con la que abro el regalo de Reyes. Cada vez que voy al correo y veo un mensaje tuyo, mi cuerpo se alegra y hace palmas por dentro, porque siempre me traes algo nuevo, interesante y que no lo puedo encontrar en ninguna tienda. Gracias de nuevo.

María Luisa Reyes

Aprovecho la ocasión para agradecer tu puesta al servicio de una manera tan diferente y real. Tus cartas me hacen sonreír y caer en presente. Gracias por Ser y Estar. 
 
Esencialmente Eva 

Te agradezco profundamente todas las cartas que envías, son un regalo diario.
Es algo que pagaría por seguir recibiendo. No me importaría pagar una cuota mensual por recibir lo que escribes igual que lo estás haciendo ahora, pero con una aportación económica.

Isabel López

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